jueves, 3 de marzo de 2011

1º Dia de mi vida motera

Como todo primer día siempre hay algo que se tuerce y que no te esperas, ya veréis qué razón tengo; que se lo digan a cualquiera de nosotros cuando nacimos, salimos de la tripa calentita de nuestra madre para ir a parar a un mundo hostil. Y lo primero que recibimos es una ostia y no de la madre que nos parió.

Bueno vamos al tema, me levantaba yo un viernes con toda la ilusión que se puede tener a las 7:00 de la mañana, a esa hora hay más sueño que otra cosa. El día amanecía y parecía que no se iban a quedar cortar mis expectativas. Pero siempre las cosas cambian. Después de volver de trabajar y comer en casita (que bien sabe eso de comer la comida de mamá). Me dispongo a echar una merecida siesta cuando me llama mi novia, llamémosla, Carmen: "hola guapa!" y me dice: "Carlos, no puedo coger el bus a Madrid y acompañarte a por la moto y yo: "bien!!!". Todos estos nombres son invenciones mías y no su parecido con la realidad es mera coincidencia. Me dispongo a consultar mi oráculo (no hagáis chistes fáciles que os conozco), el tiempo.es y pienso; no pasa nada vamos mañana y que seguro que hace bueno, bueno un jamón con patatas, lluvia, lluvia y más lluvia por todos lados. Buenos pues nada habrá que ir sin ella luego se la enseño. Tendremos que sacar a alguien del banquillo. Vamos a llamar a el Sr. X (todos sabéis quien es) y que sea lo que dios quiera.

Llega la hora de irse y la cosa no pinta bien, llamo a unos amigos que me iban a acompañar y que ya estaban en el concesionario, Me dicen que hay unas nubes en el cielo que no auguran nada bueno. Habrá que apechugar nos queda otra.
Vamos de camino al concesionario y ya empezamos con la bromita de la bici-moto. Es lo que tiene el Sr. X que es un cachondo. Que si tiene ruedas de bici que si tal que si pascual, que sepáis que yo también tengo bici y son mucho más grandes y si lo fueran, qué? si eres gordo te miran mal pero si tu moto no tienes las ruedas gordas también. A ver si nos aclaramos que no me entero.
Llegamos al concesionario y allí está la moto. Preciosa, limpita, roja, me tenia loca, ya hablaremos de nuestro proceso de enamoramiento, ("es una licencia poética Carmen") y la ilusión de toda mi vida. Pero Murphy no se iba a quedar sin venir a verme y empieza a caer una tormenta que no veas justo a la hora que decían que no llovía, este es el momento de acordase de las santa madre de el meteorólogo de turno la cual no tiene culpa de nada, sea dicho.
La madre que me ........y una serie de improperios después se asume que habrá que esperar a que escampe. Viene a saludarnos el del concesionario para hacer la espera más amena y me dice: "Menuda moto te llevas" y tú te planteas este tío me vacila o no porque es la más pequeña y barata que tienen pero tú alegría y gozo te dicen que son imaginaciones tuyas. El hombre se va, con su paraguas claro, porque sigue lloviendo. Y tú te montas en tu moto la disfrutas en parado. Runnnnnnnnnnnnn, runnnnnnnnnnnnnn, ruuuunnnnnnnnnnnnnnn................... Te imaginas surcando el mundo a su lomo cuando de pronto un colega te sacó de tu ilusión riéndose: "tíoooooooooo!!!! Que tienes la matricula súper torcida". Te despiertas de tu corto sueño y la miras, y la sigues mirando y la vuelves a mirar y no te lo crees. "Joder esta torcida!!!, pero de pelotas, si lo intenta hacer no le sale peor". Bueno no pasa nada se lo comento a un compañero y me dice que no hay problema que en la primera revisión te la cambian.

El momento de salir de allí ha llegado, parece que chispea me bajan la moto por una rampita del concesionario, y pienso que no se le caiga por dios, que solo me he sentado y ni siquiera la he arrancado. La baja y la puedo admirar en toda su grandeza, si grandeza que pasa. Es el momento de irse y todo esto bajo la lluvia que ahora es más tibia, me dispongo a montar en mi coche y a que se la lleve un colega que a mí me da un cague que te cagas. Si, no me atrevía a estrenarla yo que pasa, nadie es perfecto. Bueno montamos la caravana de coche, moto, coche, y nos vamos. A medio camino de mi casa solo hay unos 10km desde el concesionario. Nos encontramos a nuestro salvador. Os habéis dado cuenta que cuando quieres ir despacio porque te da vergüenza la mirada de los conductores, es que te adelantan y te miran con una cara de aparta te de mi camino gusano que no veas. Y quien es nuestro salvador? un maravilloso Seat Ibiza blanco de autoescuela, detras del cual podemos ir a 70-80km/h en una carretera de 100km/h y por lo menos tienes escusa es que no puedes adelantarle en ese momento pero en cuanto dejen de pasar coches ya verás como salgo. Así que detrás de él vamos hasta mi casa y guardamos la moto. Por fin hemos llegado!!! Y ensuciado la moto que te cagas. Muchas gracias al motorista anónimo sin ti esta historia no podrían ser contada y hubiera sido un blog muy corto.

Para el próximo día, mi primer contacto con el mundo motero el cual fue bastante menos doloroso. Os recuerdo que probé el suelo como mis carnes hace unos años y no está hecho de gominolas negras precisamente.

Os pongo una fotito de mi bici-moto el día de autos (por qué no dirán motos?)


Continuara.......

1 comentario: